titgdifusion

Presenta el PUEC prediagnóstico del cruce de Cerro del Agua y Eje 10 Sur para mejorar el acceso a Ciudad Universitaria.

De izquierda a derecha: De izquierda a derecha: Tzatzilha Torres, PUEC UNAM; Javier Delgado, PUEC UNAM; Alberto Vital Díaz, Coordinación de Humanidades UNAM y Andrés Lajous, invitado especial.

En el estudio multidisciplinario participaron investigadores de la UNAM, de otras instituciones y estudiantes.
El estudio puede servir de prototipo para otros cruceros conflictivos en la Ciudad de México.

 El 3 de septiembre se presentó el Prediagnóstico “Un acceso de riesgo a Ciudad Universitaria, Cerro del Agua y Eje 10 Sur Copilco”, realizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), a petición de Rectoría de la UNAM, a través de la Coordinación de Humanidades. En el estudio multidisciplinario participaron investigadores de distintas dependencias de la máxima casa de estudios, así como de otras instituciones, asistentes, tesistas y más de 75 estudiantes, que elaboraron una propuesta integral para mejorar la accesibilidad, la seguridad, la movilidad, el transporte, reducir inundaciones y disminuir la concentración de contaminantes y sus efectos en la salud física y mental de los transeúntes y de quienes habitan y laboran en esta intersección.

El Coordinador de Humanidades, Dr. Alberto Vital Díaz, indicó que reflexionar sobre los cruceros puede ser una buena guía para tratar de atender los complejos problemas que enfrenta la Ciudad de México. También señaló que el rector de la UNAM Erique Graue y Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno electa de la capital, tienen interés en este proyecto.

El Dr. Javier Delgado, director del PUEC, subrayó la interdisciplina del prediagnóstico y la necesidad de hacer sinergia entre todas las áreas que trabajan sobre el tema. Asimismo, indicó que la urbanización de las últimas décadas en los alrededores de Ciudad Universitaria requiere de una intervención integral con enfoque social, que es lo que propone el grupo de investigadores reunidos por el Programa. También aseguró que el estudio puede ser útil para vislumbrar la problemática que representan otros cruceros similares en la ciudad y servir de prototipo; tan sólo en la capital hay 100 cruceros conflictivos, de los cuales 20 son críticos.

El Mtro. Andrés Lajous, próximo titular de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México y quien fue invitado para comentar el estudio, aseguró que el balance de movilidad en la capital es negativo y los principales indicativos son el incremento en los tiempos de traslado y el empeoramiento de la calidad de los viajes en el transporte público. Apuntó que la política de movilidad de la CDMX tendrá como eje fundamental el transporte público y también dirigirán acciones para modificar el esquema regulatorio del transporte concesionado, mejorar la seguridad vial para reducir y evitar muertes por accidentes, destinar recursos e infraestructura para los peatones, regular las nuevas formas de movilidad, utilizar tecnología para coordinar mejor los viajes, construir infraestructura vial para viajes internos en bicicleta y fomentar su uso.

El prediagnóstico fue coordinado por la Mtra. Tzatzilha Torres del PUEC y participaron por parte de la UNAM: Mtro. Enrique Azpra y Dr. Arón Jazcilevich del Centro de Ciencias de la Atmósfera, Dr. Carlos Gershenson del Instituto de Matemáticas Aplicadas y en Sistemas, Mtro. Javier Granados del Instituto de Ingeniería, Dra. María Engracia Hernández del Instituto de Geografía, Mtro. Antonio Suárez de la Facultad de Arquitectura; por parte de la Dirección General de Servicios Generales y Movilidad de la Universidad: Ing. Ricardo Ramírez, subdirector de Infraestructura y Rocío Romero, coordinadora de Promoción y Desarrollo de Proyectos. También participaron Dr. Arturo Ortega del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados - IPN, Dra. Patricia Segura del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y Mtro. Tonatihu Suárez, consultor.

La presentación se llevó a cabo en el Auditorio Francisco Covarrubias del Instituto de Geografía ante investigadores, estudiantes, vecinos de Ciudad Universitaria y funcionarios de la máxima casa de estudios. Durante la sesión, los académicos expusieron las principales problemáticas de la intersección de las vialidades Cerro del Agua y Eje 10 Sur, donde convergen la entrada y salida de estudiantes, académicos y empleados de la UNAM, el desembarco de usuarios del Metro Copilco, la salida de vecinos de la Unidad Latinoamericana y bases de autobuses, microbuses y taxis, provocando que éste sea un cruce conflictivo y que en el sismo del pasado 19 de septiembre se evidenció la gravedad cuando para salir de CU tardaron hasta más de 3 horas.

Igualmente, esta intersección presenta congestionamiento diario, mala operación del transporte público, descoordinación semafórica, inexistencia de infraestructura para ciclistas, e inundaciones y encharcamientos provocados por el desnivel y tipo de suelo aunado a las lluvias. También el diagnóstico reveló problemas de salud en los transeúntes y residentes asociados a la contaminación producida por el tráfico vehicular, donde los puntos de mayor polución coinciden con los puntos de estrangulación del transporte público y muy alta exposición a contaminación de material particulado por emisiones inmediatas del transporte en la zona de ciclistas. Una encuesta demostró que 90 por ciento de residentes que están expuestos a altas concentraciones de contaminantes todo el día en este cruce tienen alguna enfermedad asociada a la contaminación ambiental, así como también el prediagnóstico comprobó el daño a nivel neuronal y de enfermedades neurodegenerativas por la exposición a contaminantes.

Algunas de la propuestas del estudio son: una vuelta a la derecha continua con un reductor de velocidad vehicular, bahía de ascenso y descenso para el transporte público, sistema de semáforos automatizados que se adapten a los cambios de demanda, nuevos paraderos, educación vial, prohibir paradas y el estacionamiento en el arroyo vehicular, mover el sitio de taxis, paso peatonal entre CU y el metro Copilco, ampliación de banquetas, diseño de una ciclovía por donde se respiren aire de mejor calidad, creación de áreas verdes con vegetación que actué como barrera de contaminantes y que contribuya a los servicios ecosistémicos para disminuir las inundaciones, mejoras en el espacio público, mobiliario urbano e infraestructura de acuerdo a las auditorias para los peatones, señalización, infraestructura multifuncional para generar cruces seguros, incremento de área peatonal en las esquinas, nueva geometría para las calles, generación de pantanos urbanos, estrategia de navegación urbana y conexión en este punto con los medios de transporte universitarios Pumabús y Bicipuma.

La Dra. Georgina Isunza del Centro de Investigaciones Económicas, Administrativas y Sociales del IPN destacó la innovación social en el prediagnóstico. Recalcó que queda demostrado que una sola disciplina no puede resolver la compleja problemática de la movilidad en la ciudad y que demanda la coordinación entre las distintas dependencias del gobierno para procurar políticas cada vez más transversales.

Gracias por compartir!