titginvestigacion

Diálogo Ciudades sostenibles y Derechos Humanos

Palabras de Javier Delgado, director del PUEC, en la inauguración del Diálogo.

 Javier Delgado
Mayo 2017.

El binomio sustentabilidad urbana-derechos humanos es muy sugerente conceptualmente, debatido en términos de política económica, y es también un imperativo para enfrentar las actuales desigualdades socioespaciales derivadas de un modelo político y económico excluyente.

El planteamiento de ciudades construidas por y para el conjunto social a partir de un enfoque de Derechos Humanos que apunten al pleno disfrute del Derecho a la Ciudad como un derecho colectivo y coloque a la dignidad humana como eje rector del debate, entraña varios retos.

El primero es sincronizar los planteamientos y debates desde dos ámbitos disciplinarios que se han ocupado históricamente del problema, el de la sostenibilidad urbana y el del respeto a los Derechos Humanos. De forma intuitiva, podemos suponer que ambos, deben estar de algun modo relacionados puesto que todo derecho surge, se gesta, se vuelve necesario principalmente en las ciudades. Que adicionalmente el binomio se asocie a la exigencia de ser sostenible ambientalmente lo vuelve aún más complejo.

En efecto, la preocupación académica sobre la sostenibilidad urbana, digamos el espacio antropizado para incluir en ella al campo y al espacio de los recursos naturales, surge primero dentro de las ciencias físicas -la biología y luego en la ecología-, de ahí pasó a lo social y de ahí al campo de lo político. Por su parte, el reclamo de los Derechos Humanos surge de la desigualdad social y económica que afecta a extensos segmentos de la sociedad moderna que preocupó primero a sociólogos y antropólogos –los Hijos de Sánchez es un estudio primigenio-, para de ahí saltar a la política y si me permiten ustedes la licencia, a la política-política.

Ahora bien, las formas de pensar el problema, de analizarlo y reportarlo –categorías y variables utilizadas, formas de escribir y discutir el mismo problema–, nos coloca ante la necesidad de adoptar un enfoque interdisciplinario y, en segundo término, acordar que las causalidades supuestas por cada uno de los campos, sean convergentes.

Por último, desde una perspectiva de Derechos Humanos, la participación social es una condición sine qua non para el disfrute pleno del Derecho a la Ciudad, así como para modificar la racionalidad de extracción y consumo masivo de los recursos naturales –irracionalidad más bien-, en nuestros espacios antropizados.

El Diálogo al que se nos convoca en este encuentro, tiene la posibilidad de explorar esos desafíos y pondremos a su consideración una serie de reflexiones emandas del estudio realizado el año pasado por el PUEC con el propósito de ampliar las fronteras del conocimiento sobre ciudades y el pleno goce de Derechos Humanos de quienes las habitan, las recrean y de algún modo se las apropian, en particular de los ciudadanos más vulnerables que son desafortunadamente, la gran mayoría de los mexicanos.
Muchas gracias.

Gracias por compartir!