- El PUEC entregó los premios a las y los jóvenes ganadores del primer Concurso Nacional de Mapas Urbanos: Los espacios olvidados
Ciudad de México a 25 de marzo de 2025. Se llevó a cabo la ceremonia de premiación del primer Concurso Nacional de Mapas Urbanos: Los espacios olvidados, organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), cuyo fin fue fomentar la creación de mapas propositivos y originales que plantearan la idea del rescate, recuperación y uso de espacios urbanos abandonados.
El director del PUEC UNAM, doctor Javier Delgado, expresó su beneplácito por la respuesta positiva que recibió el Programa para este certamen que coloca en el centro a uno de los instrumentos más apreciados de la geografía: el mapa. Igualmente, manifestó su alegría de que los participantes sean jóvenes y que se haya contado con la colaboración de destacados especialistas como parte del Jurado.
Manuel Hernández, secretario técnico del PUEC y quien coordinó el concurso, subrayó que, el lenguaje de los mapas ha estado siempre presente en la humanidad desde sus orígenes, incluso en pinturas rupestres, y de ahí su importancia en diversas disciplinas.
La Dra. Priscila Connolly, ex académica de la Universidad Autónoma Metropolitana, quien fue miembro del Jurado, resaltó los criterios de evaluación de los mapas participantes destacando la originalidad, el ingenio, la calidad visual, que fueran propositivos, que tuvieran información relevante y formularan una buena idea para hacer algo con los espacios olvidados de la ciudad.
Los mapas son una forma de comunicación visual y brindan información sobre el espacio. Son una especie de archivo que acumulan conocimientos en relación con el territorio y también permiten analizar, entender y demostrar la conexión entre un fenómeno y otro por las relaciones espaciales.
Connolly dijo que los mapas también influyen en la manera en cómo percibimos y vivimos nuestro territorio, incluso, expresó que, el uso generalizado de aplicaciones como Waze y Google Maps están cambiado la manera en cómo vivimos la ciudad y reconocemos los territorios de la urbe.
“El poder de los mapas reside en el éxito que tienen para hacernos ver ciertas cosas en el mundo que nos rodea y por eso la importancia de este primer concurso realizado con alumnos de educación media superior”.
Dr. Pablo López Ramírez, director general del Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (Centro GEO), precisó que este concurso es valioso por la facilidad de acercar y traer “cartógrafos de preparatoria sin la deformación profesional” que imprimen emociones de cómo se relacionan con sus espacios desde una forma pura.
El Dr. Manuel Suárez, director de Divulgación de la Ciencia de la UNAM recalcó lo más importante de los mapas es su capacidad de síntesis y de transmitir una idea. Finalmente, señaló que el planteamiento de expresar las ausencias de lo que carecen los lugares es en sí un buen proyecto.
En la ceremonia de premiación realizada en el auditorio Casita de las Ciencias del Museo Universum de la Dirección General de Divulgación de las Ciencias de la máxima casa de estudios, recibió su premio de primer lugar, Andrea Jazmín Fernández Buitrón que consistió en siete mil quinientos pesos; Jesús Emiliano Sebastián Rodríguez recibió cinco mil pesos por ser el ganador del segundo lugar; y el tercer lugar fue para Fernando Manoatl Alonso, quien recibió dos mil quinientos pesos.
Las menciones honoríficas se entregaron a Megan Tatiana Guzmán Gómez, Juan de Diego Sánchez Solís, Dulce María Sánchez Ponce, María Fernanda González Cardoso, Iliana Cervantes Rodríguez, Sara Sofía Morales Durán y Jorge Alejandro Horta Palacios.
Asimismo, se inauguró en la explanada de Universum la exposición “Mapas de lo ausente: espacios olvidados de los jóvenes”, integrada por los trabajos cartográficos de las y los ganadores del concurso, que se pueden ver hasta el 11 de abril de 2025.
La convocatoria para este concurso estuvo abierta el año pasado hasta el mes de septiembre de 2024 y estuvo dirigida a estudiantes de nivel medio superior de la República Mexicana. El objetivo era formular ideas para recuperar espacios como baldíos, calles, áreas abandonadas para convertirlos en jardines comunitarios, áreas verdes, corredores azules lineales, áreas de juegos infantiles, áreas de cuidado, espacios de convivencia para la cultura o la ciencia.